Hace un par de días, José Luis Ferreira escribió una entrada en su blog citando un problema que le propuso el filósofo Jesús Zamora. El problema pregunta, en terminos precisos, si alguien puede pensar que en el futuro podrá tener criterios morales que ahora, con sus criterios actuales, considere mejores.
La respuesta de Jesús es no.
El argumento de Jesús es este: "Si eso fuera posible nos llevaría a una contradicción. Según mi criterio actual considero que la situación A es moralmente superior a la B, pero reconozco que en el futuro pensaré que B es superior a A. Si considero que eso es progreso moral, debería inmediatamente adoptar ahora la postura de que B es moralmente superior a A y esta debería ser parte de mis preferencias morales ahora. Si no adopto el nuevo criterio incurro en contradicción con mis principios morales. Si lo adopto, no tendrá sentido hablar de progreso porque tanto ahora como en el futuro tendré el mismo criterio." (Cita de aquí: http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2013/10/es-inconsistente-la-idea-de-progreso.html#ixzz2hiILwl6F)
El autor asume que en la situación A se cree que el criterio moral es el superior. Esto no siempre es el caso. Yo puedo opinar que mi criterio actual es aceptable pero no superior a todo otro posible criterio moral. Según el argumento, debería asumir, entonces, la postura B, pero no puedo adquirirla porque no la conozco. Es como asumir que el conocimiento científico no puede progresar, porque si se considera que el actual es cierto, el conocimiento del futuro que difiera de este ha de ser falso, y si se considera que el del futuro es cierto, se deduce que el actual es falso y el otro debería asumirse inmediatamente. El problema es que no se sabe ese conocimiento todavía, igual que no se sabe la postura B.
Mi segundo argumento fue que, desde otro enfoque, se puede decir que el progreso no tiene por qué significar mejora, sino solo avance en el tiempo. Evolución. La moral seguirá siendo igual, pero mi opinión sobre ella cambiará. Esta es la razón por la que se dice que la opinión es subjetiva; realmente, ninguna de las dos opiniones es superior a la otra en un marco de referencia absoluto, solo lo es desde la percepción relativa de la opinión de una persona en un punto en el tiempo. Por ejemplo, de momento considero la situación A superior, y luego consideraré la situación B superior, y la preferiré. Pero esto se sale de la definición del problema, que pregunta si se puede progresar a algo que en el presente se cree preferible.
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