domingo, 20 de octubre de 2013

¿Se puede saber algo?

Una de las preguntas filosóficas importantes es "¿Se puede saber algo?". Hay varias maneras de responder: Si respondes no, es escepticismo; si es sí, y es sólo a través de la experiencia, es empirismo; y si también es a través de la deducción, es racionalismo.

Mi respuesta a esta pregunta es sí, se puede saber algo. Es más, opino que se puede saber todo el conocimiento general. (Para mí el conocimiento general es el que no se refiere a casos específicos, sino que describe patrones de repetición en la mecánica universal.) Pero creo que es una posibilidad, no que vaya a ocurrir.

Muchas de las personas que opinan sobre esto dicen que no se puede saber todo, porque el conocimiento es infinito. Se basan en el método científico: Hasta ahora se ha observado muchas veces que cada modelo propuesto se reemplaza, y de ahí se deduce que siempre hay un modelo más preciso. Yo no estoy de acuerdo; que algo sea muy grande, o que no se sepa dónde acaba, no significa que sea infinito. Por ejemplo, un hombre en medio del Sáhara con una venda alrededor de los ojos no sabe cuánto va a andar sin chocarse con algo, y sabe que es una distancia enorme. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, sabemos que no es infinita. Y lo mismo es aplicable al conocimiento, me parece.

Por eso no descarto la posibilidad de saberlo todo.

Sin embargo, también creo que necesitamos un gran esfuerzo para llegar a tener todo el conocimiento general. En la búsqueda de conocimiento, miramos muy lejos, con lo que la mínima desviación nos aparca muy lejos de la verdad.

(PD: Cuando este post habla de conocimiento, se refiere a conocimiento que funciona como cierto, pero el escepticismo filosófico nos impide  saber si realmente es cierto. PERO funciona como si lo fuera.)

jueves, 17 de octubre de 2013

Resumir

A la hora de escribir un texto, es muy importante saber manejar el recurso de resumir. Ayudan a mantener la atención del lector, que es muy útil en en los textos argumentativos o explicativos, como los periodísticos, y como recurso narrativo para acelerar la acción.

Funciona porque es un método para condensar mucho la información y eliminar la parte más superflua. Esto tiene el problema de que hay que identificar muy bien qué información es necesaria. A las personas que más saben les cuesta mucho resumir, porque les cuesta dejarse fuera partes del conocimiento muy importantes en su completa imagen mental o que aman demasiado.

Por cada frase que escribes, hay una parte de información que sobra, porque ayuda muy poco. Suelen estar muy entreveradas, las dos partes. Esto no debe confundirse con partes grandes del texto, como los ejemplos. Los ejemplos o las analogías ayudan mucho a comprender la información que se da, y en proporción, dan mucha ayuda para lo que ocupan. No ayuda tanto, por ejemplo en la frase anterior, todo lo que he escrito acerca de proporciones o comparaciones. Pero para mí es una parte muy importante, porque forma parte de mi manera de verlo.

Debe ser que soy un hombre sabio.

O que me gusta de lo que escribo.

lunes, 14 de octubre de 2013

Sobre la posibilidad del avance moral.

Hace un par de días, José Luis Ferreira escribió una entrada en su blog citando un problema que le propuso el filósofo Jesús Zamora. El problema pregunta, en terminos precisos, si alguien puede pensar que en el futuro podrá tener criterios morales que ahora, con sus criterios actuales, considere mejores.

La respuesta de Jesús es no.

El argumento de Jesús es este: "Si eso fuera posible nos llevaría a una contradicción. Según mi criterio actual considero que la situación A es moralmente superior a la B, pero reconozco que en el futuro pensaré que B es superior a A. Si considero que eso es progreso moral, debería inmediatamente adoptar ahora la postura de que B es moralmente superior a A y esta debería ser parte de mis preferencias morales ahora. Si no adopto el nuevo criterio incurro en contradicción con mis principios morales. Si lo adopto, no tendrá sentido hablar de progreso porque tanto ahora como en el futuro tendré el mismo criterio." (Cita de aquí: http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2013/10/es-inconsistente-la-idea-de-progreso.html#ixzz2hiILwl6F)

El autor asume que en la situación A se cree que el criterio moral es el superior. Esto no siempre es el caso. Yo puedo opinar que mi criterio actual es aceptable pero no superior a todo otro posible criterio moral. Según el argumento, debería asumir, entonces, la postura B, pero no puedo adquirirla porque no la conozco. Es como asumir que el conocimiento científico no puede progresar, porque si se considera que el actual es cierto, el conocimiento del futuro que difiera de este ha de ser falso, y si se considera que el del futuro es cierto, se deduce que el actual es falso y el otro debería asumirse inmediatamente. El problema es que no se sabe ese conocimiento todavía, igual que no se sabe la postura B.

Mi segundo argumento fue que, desde otro enfoque, se puede decir que el progreso no tiene por qué significar mejora, sino solo avance en el tiempo. Evolución. La moral seguirá siendo igual, pero mi opinión sobre ella cambiará. Esta es la razón por la que se dice que la opinión es subjetiva; realmente, ninguna de las dos opiniones es superior a la otra en un marco de referencia absoluto,  solo lo es desde la percepción relativa de la opinión de una persona en un punto en el tiempo. Por ejemplo, de momento considero la situación A superior, y luego consideraré la situación B superior, y la preferiré. Pero esto se sale de la definición del problema, que pregunta si se puede progresar a algo que en el presente se cree preferible.