lunes, 28 de mayo de 2012

El poder de la autoridad


Hoy he vuelto del instituto conversando con el amigable conductor del autobús (si no es obvio a estas alturas, no estoy en España)  y la conversación desembocó en policías, quienes según el conductor no son muy amigables. Mientras le escucho despotricar un poco más contra el sistema policial en general, pienso que no creo que los policías sean realmente personas malas, ni malas personas. Solo son personas… en posiciones de poder. Que en mi cabeza, alteran el comportamiento de las personas. En mi cabeza. ¿Pero cómo ha llegado esa idea a mi cabeza?

Creo recordar que mi padre me ha comentado varias veces el experimento de la cárcel de Stanford, una de ellas en su blog en la entrada http://joaquinsevilla.blogspot.com/2011/08/aunque-la-mona-se-vista-de-seda.html. A grandes rasgos, en este experimento se simula una prisión poniendo a estudiantes en las posiciones de carceleros y presos. En menos de una semana, los carceleros se volvieron tan brutales que hubo que cancelar el experimento.

Cuando era pequeño yo pensaba que esto no tenía setido. Tú eres dueño de tu mente, tú controlas lo que haces. Yo tenía una convicción de qu cuando fuera adolescente no iba a ser molesto, Especialmente porque yo tengo dos cosas: un excelente control mental y una arrogancia que suelo ocultr a toda costa. Mi arogancia entonces estaba alimentada por la ide de que, toda esa gente falla y yo no voy a fallar. Luego,con el tiempo, me he dado cuenta de que hay cosas que no se pueden evitar Una alteración mental no es algo que aparece en tu mente contrario a tu voluntad, sino un cambio en tu voluntad. Y soy capaz de aceptarlo, ya tiene sentido qeu todo el resto del mundo sucumba a vicios de la misma manera, o su personalidad cambie.

Por eso no quiero ser policía.

PD: Yo admiro mucho a los policías en general. La mayoría hacen un gran trabajo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Pirámides


La última entrada trataba la parte interactiva del cerebro, pues ahora voy a por la memoria. En mi primer símil era un cubo, pues en otro de mis símiles represento la memoria como una pirámide sumergida excepto por la punta.

La memoria es un sistema de almacenaje de información en forma de neuronas. Supuestamente, sirve para almacenar todo el conocimiento adquirido en la vida para recordarlo cuando se necesite, pero cuanto más tiempo hace desde que se adquirió, más complicado es recordarlo. Cada neurona está conectada a otras tantas, que a su vez están conectadas entre sí y a otras tantas, y al utilizar una, se "presentan voluntarias a ser utilizadas" las que tienen más relación con ellas, y esto es uno de los modos más comunes de recordar cosas que has olvidado. A ver si mi símil cumple con las bases:
El egipcio constructor tenía el reto de ir construyendo una pirámide de ladrillos de neuronas, que creo que son pensamientos individuales o conocimientos que entran por la esponja, en un terreno que está inundándose. Cuando le llegan pensamientos hace ladrillos. El constructor los ata con una cuerda si tienen neuronas parecidas a otros ladrillos y una cuerda es una relación de neuronas, como cuando piensas en fútbol y piensas en el balón, los jugadores, el campo, el estadio, los focos... Todas las cuerdas están atadas al lugar de donde vienen los conocimientos, por si en algún momento son requeridos, es decir, el usuario quiere recordar algo.

Los pisos sumergidos no salen a la esponja muy a menudo y es difícil sacarlos, y por eso es más difícil recordar cosas aprendidas hace tiempo. Normalmente se usan pistas: "Tenía algo que ver con esto." Miras si esto tiene una cuerda atada y estiras hasta que sale el ladrillo adecuado. Los pensamientos por encima de la superficie salen muy a menudo a la esponja, y son cosas como saludar, andar, comer y otras cosas de uso frecuente. Pero el espacio para esas cosas es pequeño, mientras que la cantidad de cosas aprendidas hace tiempo que están al fondo es muy grande. Por eso he elegido el ejemplo de la pirámide, que cuanto más al fondo está el piso, más ladrillos hay en él, y más cuesta llevar uno hasta la punta.

Y hasta aquí la metáfora, espero que os haya gustado y que sea acertada.

lunes, 14 de mayo de 2012

Esponjas y cubos


En uno de mis símiles y metáforas (que normalmente nadie entiende), clasificaba a la capacidad de aprendizaje e interacción del cerebro como una esponja. Una esponja se moja, absorbe agua, cuando está llena se vacía y vuelve a llenarse de agua. Las esponjas jóvenes infantiles, la esponja pequeña sigue este ciclo más rápidamente y con poca agua en cada vuelta, y la esponja grande coge mucha agua en cada vuelta, pero lentamente, con lo que en un tiempo concreto han procesado la misma cantidad de agua. Los adultos, a más viejos, menos elástica es su esponja, y por mucho agua que quieran coger, tienen una capacidad limitada.

El problema de este símil es la capacidad de almacenaje del cerebro, la memoria, el agua de conocimiento acumulada, que es la ventaja de la esponja dura frente a la infantil. Más tarde decidí que las esponjas se vaciaban en un cubo con el fondo muy frío y amplio, y la parte de arriba más caliente. Al ir echando agua de conocimiento en el cubo, se va congelando, comprimiendo y "sedimentando", quedando en capas. Los conocimientos más antiguos están muy congelados, en un especie de condensado de Fermi, al fondo del cubo, mientras que los más recientes están más cerca de la superficie, en estado líquido. Cuando se requiere un conocimiento, este se tiene que descongelar y sacar a la superficie para meterlo de nuevo en la esponja, y por eso es más fácil recordar conocimientos adquiridos hace menos tiempo. Pero los conocimientos más superficiales, los líquidos, ocupan más espacio, esto es, los conocimientos de uso habitual no son tantos como los antiguos. Tenemos un límite de recuerdos líquidos, normalmente los de uso más habitual como los saludos, el horario de día, las tareas que hacer... La esponja dura tiene el cubo muy lleno, con lo cual no le hace tanta falta llenarlo tan rápidamente como la elástica y joven, que tiene el cubo medio vacío, necesita llenarlo pronto, y de ahí su elasticidad. Hasta aquí el símil, y quizás uno de los sentidos de la vida...

Problema social: los niños a los que no les gusta el colegio, instituto y educación en general tienen una esponja más pequeña, que no menos eficiente. Las esponjas grandes y pequeñas tienen el mismo rendimiento con un suministro ideal. Pero lo ideal no ocurre cuando se debe dar a un colectivo, y por eso los profesores particulares resultan más efectivos que los públicos, que dan una cantidad de agua concreta para un tamaño de esponja no tan concreto. Pero no hay profesores "grifo" con cantidad regulable para todas las esponjas pequeñas... o grandes, a las que les ocurre el mismo problema, pero en mucha menor medida. Yo no veo la solución a este problema pero espero que los profesores de internet que discuten por twitter, esas esponjas medio duras con el cubo hasta los topes, me la sepan decir.

lunes, 7 de mayo de 2012

La adolescencia

Basándome en experiencias personales, documentales, y otras piezas de este puzle mental, he hecho un pequeño análisis (mal hecho, sin datos concretos ni numéricos) de las discusiones de padres a hijos adolescentes. La línea central del análisis es que una discusión adolescente es el resultado del comportamiento natural del individuo (1) mezclado con la antinaturalidad de los humanos (2). Y aquí empieza mi explicación.

1-He visto en variados documentales como a cierta edad los retoños de los animales se separan de los padres para convertirse en adultos, tener más hijos y que a estos les suceda lo mismo. Normalmente, el descendiente "se va de casa" en la adolescencia.

2-Ahora bien, siguiendo la evolución de los mamíferos vía primate, la infancia se va alargando. En el caso de los humanos, por lo visto, más de lo necesario, pues creo recordar haber leído que se supone que de manera natural, solo deberíamos ser criados hasta los tres años, edad a la cual un niño debería saber coger un ratón, lanzar una piedra a un pájaro o cazar una lagartija, cosas que sin duda no hacemos gracias a lo poco que acostumbramos a hacerlo.

La combinación de estos dos factores no dice nada, pero hay que añadir el ingrediente X de esta poción: Los adultos tienden a luchar cuando entran en desacuerdo; los adolescentes, con cuerpos no completamente adultos y mentes deseando serlo, para evitar conflicto se van de casa a esa edad, EXCEPTO los humanos. Cuando un adolescente humano se ve forzado a convivir con un adulto y hay un desacuerdo, se tiende a la pelea igualmente, ya que la mente adolescente ya ha adquirido el orgullo de la adulta. Muchas veces estas discusiones empiezan con una orden de los padres. El adolescente la cuestiona, lo cual enfada a los padres, que al responsabilizarse del adolescente, piensan de si mismos con derecho a dar órdenes sin ser cuestionados. Y entonces los padres dicen: "¡Lo haces por que lo digo yo, que soy tu padre/madre!". El adolescente piensa de sí mismo que debería ser tratado como igual, y dado que su mente está deseando ser adulta, no le sienta nada bien que la traten como si fuera un niño. Llegados a este punto, no queda un elemento de la conversación que no esté enfadado. La discusión es inminente.

Conclusión: A) No es buena idea mezclar el orgullo adolescente con el derecho parental. B) La desviación de los humanos del camino natural les costará la existencia. ¿Por qué?

Ley número 1 de la evolución: para que la teoría sea correcta ha de haber una mutación, para que haya una competición. Ley número dos: el más fuerte sobrevive. Ley número tres: el que tiene más problemas, a lo largo de un período de tiempo, largo o corto, desaparece.