Estaba yo reflexionando acerca de aquello de que el espacio crece a la velocidad de la luz en ninguna dirección (o todas direcciones) sin ningún centro. Metí en mi sopa mental algo que había oído, que la materia es la forma condensada de la energía, y viceversa. Eso, la radiación de fondo y el big bang. Y resuelvo:
Suena muy antiintuitivo que el espacio se cree o se expanda, así que es posible que el espacio siempre ha sido el mismo desde el big bang. En el momento anterior a la "explosión", todas las partículas ocupaban todo el espacio (puede que todas ocupaban el 100% del espacio en superposición). Dado que eso es una situación extremadamente inestable, las partículas empiezan a contraerse a la velocidad de la luz, que no el espacio a expandirse (aunque según la relatividad de Einstein creo que es lo mismo porque no hay un punto de referencia absoluto). Ahí entra en juego lo de la materia-energía. Las partículas están perdiendo materia en la misma proporción y a la misma velocidad todas de manera que es inapreciable por comparación entre partículas, y toda esa masa se está convirtiendo en energía. Esa energía es la radiación de fondo.
Discusión:
Resulta raro que la materia se reduzca a la velocidad de la luz pero la radiación de fondo sea menor. Puede que sea que la frecuencia de la energía convertida sea esa. Aunque no tengo ni idea de a cuánta energía equivale cada unidad de masa o cuál es la radiación de fondo.
Creo que a esta teoría se le puede dar por todos los lados, así que, estoy abierto y sin escudos. Apaleadme, por favor. No todos los días se ve una ocasión tan buena para hacerlo.
Guillermo,
ResponderEliminarA la luz de el texto anterior me surgen las siguientes reflexiones. Las he meditado mientras desayunaba antes de ponerme a escribir por lo que puedo asegurar que no se trata de meras improvisaciones sino que hay un sesudo proceso intelectual detrás de mis afirmaciones.
En primer lugar creo que es evidente que el Universo se expande. Yo lo compruebo a diario: cada vez llego más tarde al trabajo y me cuesta más abrocharme el cinturón. Alguien que estuvo hace poco en mi casa tomando un gintonic (a quien tú conoces) me confirmó que él también se viene expandiendo a razón de un kg anual. Sí. El Universo se expande.
Todo esto tiene sentido si pensamos en el Big Bang como una gran explosión. Sin embargo no hay que olvidar que esta afirmación es profundamente sexista. Todos sabemos que a los tíos nos molan dos cosas (no... no "esas dos cosas" en las que estás pensando ahora mismo... que también...): las explosiones y las competiciones a ver quién mea más lejos. Es evidente que parece difícil compatibilizar una teoría sobre el origen del Universo con la última, pero lo de las explosiones mola. Si la teoría del Big Bang la hubiese formulado una mujer habría prestado mucha más atención a las motivaciones, emociones y sobre todo a los sentimientos de ese Universo primigenio. Pero esto me aleja del meollo de la cuestión: el tamaño de las partículas subatómicas.
Todos sabemos que las partículas subatómicas son excesivamente pequeñas. Son tan pequeñas que no podemos apreciarlas a simple vista, o por lo menos, yo no puedo, aunque tampoco aprecio otras cosas más grandes como granos de uva, pero creo que se debe a la presbicia, el astigmatismo y la capa de porquería acumulada sobre las lentes de mis gafas. Pero centrémonos. Las partículas son "demasiado" pequeñas. Por eso propongo una solución que nos permitirá dilucidar de una vez por todas todos los misterios del Universo: ¡hagámoslas más grandes!. ¿Cómo de grandes? Bueno... esa es una cuestión política que puede dirimirse en el parlamento o mediante un referendum, pero yo opino que estaría bien que los protones fuesen del tamaño de balones de baloncesto. De esta manera no sólo podríamos verlos sino que además podríamos utilizarlos como material de construcción. (Evidentemente todos sabemos que habría problemas con los protones falsificados o importados ilegalmente de China que al no cumplir las normas comunitarias es posible que fuesen de un diámetro inferior... como balones de balonmano o ¡cielo santo! que apenas alcancen el tamaño de pelotas de tenis). En cualquier caso, mientras esta solución política no llega (es posible que sea necesario modificar la Constitución para ésto, o por lo menos el Reglamento General de Circulación), tenemos que atacar el otro gran problema: la radiación de fondo.
La radiación de fondo es de microondas, como las del horno de casa. ¿Cómo compatibilizar las microondas con el Big Bang?. Muy sencillo... ¡PALOMITAS!. El Universo original era un grano de maíz que bajo la acción de las microondas estalló y adoptó su actual forma de palomita. Como quiera que sea, el horno microondas no ha terminado por lo que seguimos midiendo la radiación de fondo.
Creo que a grandes rasgos mis párrafos anteriores deben ser capaces de satisfacer las inquietudes respecto al origen del Universo y los problemas actuales de la física cuántica de la mayor parte de la población.
Muchas gracias por tu atención.